Si una flor no recibe sol constante, fuerte y doloroso de la tarde no podría crecer vigorosa, bella y con un color deslumbrante.
Así como la flor todos debemos sufrir de amor varias veces en nuestra vida para luego poder desarrollar un amor mas vigoroso, fuerte y Hermoso.
Dios nunca nos mandaría mas sol del que debemos recibir por que sabe que nos marchitaríamos.
Toma tu sol! Sufrelo y luego transformalo en algo positivo.